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13 may. 2013

Éxito garantizado con Sala & The Strange Sounds y su Roller Party.


Éxito garantizado con Sala & The Strange Sounds y su Roller Party.

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Foto de Saúl Díaz
La noche del sábado nos depararía una fiesta como las que hacía tiempo no ocurrían. Sala & The Strange Sounds presentaban el single “Yes Sir, I can boogie” en un concierto en el que además de presentar la canción con su cantante original, Mayte Mateos del grupo Baccara, nos invitaban a disfrutar de una fiesta Roller Disco. Lo que comenzó como disfrutar de un concierto y una Roller Party terminó convirtiéndose en una vuelta al pasado momentáneamente.
Una fiesta en patines, a lo mejor, en los años 70 no era un plan demasiado original. Pero, en la actualidad, el formato de Roller Party + Concierto que plantearon Sala & The Strange Sounds fue todo un exitazo. Llegamos bien pronto, cuando aún estaba comenzando a llegar el público y comenzaban a ponerse los patines, pero el recibimiento no podía ser de otra manera: con la mejor música disco de la época. ¿Qué quién se encargó de ponerle música a la fiesta? Para ir calentando motores, Sala, nos pinchó los mejores éxitos de la música disco que ha habido hasta la actualidad; desde Stevie Wonder con Superstition hasta los Jackson 5 pasando por todos los éxitos que todos conocemos y cantamos siempre que nos los ponen. Naturalmente, no podía faltar  escuchar la versión original de Yes Sir, I can boogie  del grupo Baccara antes de poderla disfrutar en su nueva versión en la que Sala & The Strange Sounds querían “darle una vuelta violenta al tema, sin perder la esencia de la canción”.
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Foto de Saúl Díaz
Durante las más de dos horas que duró la fiesta Roller Disco quedó demostrado que la idea de hacer una fiesta en patines, lejos de ser una idea pasada de moda, fue todo un éxito y que al público le encantan estos planes alternativos en los que, además de un gran concierto, puedes disfrutar de otras actividades que no suelen ser muy usuales.  En cuanto al talento de patinaje, había de todo, patinadores que dominaban muy bien el arte de bailar mientras van sobre ruedas  y personas que con un poco más de esfuerzo se mantenían en pie. Aunque había algo que todos los presentes tenían: unas ganas de pasarlo bien y de disfrutar de la fiesta enormes. Tanto fue así que por momentos parecías olvidar que después de la fiesta quedaba lo mejor: el concierto de Sala & The Strange Sounds.
Después de disfrutar de la fiesta llegaba el mejor momento de la noche: el concierto en sí mismo y poder disfrutar de toda esa energía contagiosa y ese buen rollo que la banda  transmite con cada acorde de sus canciones. El concierto empezó con el punteo de inconfundible de Flip a coin, casi como una señal de salida para que todo el público comenzara a bailar y moverse, casi por inercia, con cada canción. Casi no había terminado la primera canción y ya estaba sonando, casi sin tiempo para coger resuello, Oh Vivianne; que si antes eran las guitarras las que nos invitaban a bailar, en esta ocasión serían esa intro  que hacen el bajista y el batería. Mención aparte necesita el batería, quien toca con un casco puesto; tras la primera canción ya te das cuenta que lo va a necesitar por la energía, las ganas y la pasión que le pone al tocar. Tanto es así que una de sus vaquetas terminó partida en uno de sus “toques” a los platillos.
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Foto de Sara Molina
Oh Vivianne  le siguieron en el repertorio TonightDanny Boy, presentada por Kjetil Hallre, batería del grupo y que poco a poco se va defendiendo en el castellano, Let me downCreature Creature y AffectologyEn la siguiente canción presentada como  Fotomatic, Sala nos invitó a sacar fotos con el móvil, subirlas a la plataforma Twitter y la que más le gustara se llevaría un álbum de regalo. Count on me No way cerrarían este primer bloque de once canciones para dar paso a una segunda parte de concierto llena de colaboraciones.
En primer lugar subiría al escenario el cantante Emmanuel para ponerse al micrófono en una versión muy animada de la archiconocida Kung fu fighting de Carl Douglas. Tras esta colaboración llegaría el momento que gran parte del público esperaba: la subida al escenario de Mayte Mateos para cantar la nueva versión de Yes Sir, I can boogie. Todo el mundo cantó y bailó una canción que, bien porque ya la conocían o bien porque la habían descubierto ahora, se sabían de memoria. Sin embargo,  Mayte Mateos no se despidió tras la canción; todo lo contrario, al escenario subió su compañera en Baccara, Paloma BlancoSorry I’m a lady  y Devil sent you to Lorado, éxitos de Baccara fueron interpretados con Sala & The Strange Sounds dándole  un nuevo sonido mucho más animado y que invitaba a bailar.
Para despedirse, faltaba una canción que todo el mundo había echado en falta en la primera parte del concierto: Margot. Una canción en la que la banda fue acompañada por Baccara y por el público entero en todos los coros de la canción.
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Foto de Saúl Díaz
Así terminaba un concierto lleno de muy buena música  y muchas sorpresas. Podríamos decir que la noche acabó aquí, pero con Sala & The Strange Sounds la fiesta aún sigue después de sus conciertos…

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